Una vez más en el escenario peruano ha salido a la luz el conflicto entre la verdad – representada ahora por el derecho a la vida y la dignidad de la persona, en este caso, del concebido – y la opinión de las mayorías. La emisora radial Radio Programas del Perú (RPP) mostró esta tarde de jueves, apenas pasado el mediodía, un interesante debate entre el ex ministro Luis Solari y la representante del Colegio de Abogados de Lima, abogada Rosa Mavila.

El tema en cuestión era el proyecto de ley de reforma del Código Penal destinado a despenalizar el aborto eugenésico, cuando los fetos presentan una grave discapacidad, y el llamado ‘aborto sentimental’, que tiene como fin impedir el nacimiento de un feto cuando la mujer ha sido víctima de violación sexual. Las posturas de los dos personajes son opuestas y mutuamente excluyentes. Mientras Solari muestra un tajante rechazo a la aprobación de una norma con tal objetivo, al amparo de la protección constitucional que se brinda al niño – ser humano desde la concepción hasta los doce años de edad –, anexando a su argumentación una pregunta capciosa breve pero de trascendental importancia: “¿acaso solo los perfectos tienen derecho a vivir?”; la representante del Colegio de Abogados de Lima sostiene que el proyecto de reforma de la norma penal no es tan drástico como se le grafica, ya que sólo pretende la despenalización del aborto eugenésico en situaciones límites, como por ejemplo, el caso de los niños anancefálicos, y en el caso de embarazos producto de violaciones que generan traumas en las mujeres.

Desde un punto de vista objetivo, lejos de toda adherencia a las ideas de la mayoría o de los países del continente europeo que no por haber aprobado leyes de este cariz son ejemplos a seguir, es claro entrever que la posición de la representante del Colegio de Abogados de Lima resulta criticable. La actitud de quien respalda el aborto bajo el eufemismo de “interrupción del embarazo” cae en la contradicción de intentar defender la democracia olvidándose del sustrato fundamental de ésta: la defensa de la vida humana y el respeto de la dignidad de la persona, sustrato que es reconocido en el artículo 1º de nuestra Constitución Política. La democracia no puede entenderse como el respaldo a las demandas de una facción de la sociedad carente de razones que intenta hostigar  con pancartas, marchas y sentimientos al Poder Legislativo.

El conflicto descrito muestra cómo una filosofía emotivista, basada sólo en considerar verdadero lo que la mayoría siente o percibe como mejor, intenta calar en nuestra sociedad democrática. Al tildar las posiciones contrarias al proyecto de reforma de la legislación penal como fundamentos “religiosos” o “conservadores”, quienes apoyan la despenalización del aborto eugenésico soslayan que la democracia real y bien entendida no se basa en defender derechos sin límites, sino en develar los límites de los derechos de toda persona, a la luz de una verdad objetiva e invariable.

Una pregunta simpática que debemos hacernos es: ¿qué es la libertad?, ¿la mujer es libre de decidir si continúa llevando al niño en sus entrañas? Definitivamente, el relativismo apoyado en el emotivismo que subyace en la propuesta de modificación del Código Penal responderá que sí. En cambio, una posición realista que analiza las cosas a la luz del bien común, de la defensa de la persona humana, lejos de las emociones feministas, responderá que no. Por supuesto, quienes defendemos a la sociedad peruana avalamos esta segunda posición. Aquí no estamos jugando a un partido de “”Iglesia versus Estado”, o de “Pecado versus Delito”. Estamos al frente de un conflicto con una relevancia capital: la verdad objetiva versus el engaño de las mayorías; el respeto del orden jurídico natural versus un obstinado derecho positivo.

Es momento de no quedarnos con las manos cruzadas. Como juristas estamos obligados a defender la verdad y el Derecho, y no las emociones de un grupo de mujeres. Invito a sus críticas en pro o en contra de lo que brevemente he expuesto. Quien se atreva a criticar la postura realista que enarbola la defensa de la dignidad del concebido, por favor, absténgase de basarse en datos estadísticos de muertes de mujeres que negligentemente practicaron el aborto, o en fundamentos sociológicos comparativos (me refiero a la extrapolación de la grave situación moral de Europa a nuestro contexto), o menos aún, en argumentos emotivos. La verdad se defiende con razones y no con sentimientos ni con datos estadísticos de muertes.

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12 comentarios para “La despenalización del aborto eugenésico y del “aborto sentimental”: El emotivismo y las mayorías versus la dignidad de la vida humana”

  • Melissa dice:

    Así es Martín el relativismo siempre trata de encubrir razones políticas o sociales que no guardan ningún sustento real, bajo un sentimentalismo acérrimo. Desde una corriente realista lo que mencionas es completamente cierto, y siempre habrán ese tipo de debates cuando existan interéses creados que en aras de una verdadera “democracia” inciten a error colocando en discusión derechos que por principio no deben entrar en discusión. Como muy bien mencionas en la parte in fine de la noticia, invitar a un diálogo será genial. Espero que se aúnan al mismo, sería bueno conocer el pensar de los seguidores.

  • Roger Chanduvi Quispe dice:

    Interesante, divertido y muy locuaz. Me parece Martin, que la trinchera de batalla que has elegido no es del todo segura.

    El tema del aborto es y será siempre discutido, sobre todo por quienes “poseen” una verdad absoluta, la cual para este caso sería realmente imposible de justificar. Retas a “quien se atreva a criticar la postura realista que enarbola la defensa de la dignidad del concebido” a no usar datos estadísticos ni fundamentos sociológicos comparativos y mucho menos a quien piense usar argumentos emotivos.

    Muy bien, en esta corta, pero enérgica respuesta no usaré ninguno de aquellos métodos que quizá están a nuestra disposición solo para trazar curvitas, hacer cuadritos en la computadora o jugar un momento a ser doctores.
    Usaré la CIENCIA como base única de la verdad absoluta, para criticar “ipso facto” (no podía resistirme a responderte “in fine”) tu postura, como la has denominado.

    Antes de empezar, solo hacer una pequeña corrección; y tengo que hacerla pues sobre este punto dará vueltas mi respuesta. No es un niño anancefálico, es un niño anencefálico, y esto significa que en su etapa de no nacido sufre de una anomalía; de la cual aún no se conoce su origen, que se manifiesta como la ausencia de cráneo, hemisferios cerebrales y cerebelo. En palabras simples, cuando este no nacido anencefálico salga del útero de su madre, no pensará, no sentirá, no controlará sus movimientos, no podrá estudiar, no podrá leer, no podrá ver, no podrá oler… y además, por la falta de desarrollo cerebral, no “vivirá” más de 1 semana. En pocas palabras, este niño será como un vegetal que solo presentará un crecimiento anómalo y su ciclo de vida no podrá ser ejecutado a fin.

    Entonces ahora quisiera plantearte una pregunta: ¿le damos a la madre el derecho de suprimir el sufrimiento de este ser antes de nacer o le trasladamos el mismo sufrimiento 3 o 4 días después de nacido?

    Espero no respondas a esa pregunta porque la respuesta es de casi nula importancia; quiero que comprendas que este problema no es de la verdad ni del derecho solamente y que nadie pone en contra a la Iglesia y el Estado; este problema tiene otras raíces y otro tipo de soluciones que llegarán a ti cuando te alejes de la soberbia intelectual que falsamente ha enfrascado a las mentes más jóvenes en un dilema superficial: ¿sigo una corriente sin saber su cauce y profundidad, leyendo fragmentos inexactos de libros prohibidos, o me abro a la luz de la verdad absoluta que sólo llegará el día que comprendas que el pensamiento es lateral y no lineal.

    Y no quisiera una réplica incisiva sobre los casos de focomelia trisomías o disomías, si alguien puede indagar sobre estos temas quizá encuentre el tema de fondo de este problema, que por cierto no es el aborto, sino la educación.

    Espero sirva de algo este aporte de un compañero que retomará las clases de derecho, no para defender, sino para construir.

  • Martin dice:

    Muy bien, Rogher. Agradezco tus críticas. Ojalá podamos sentarnos a conversar estos temas. Pero, bueno, tal vez no fui muy claro al escribir la crítica. Debo agregar que comparto la postura del realismo jurídico clásico, según la cual ni siquiera tiene sentido preguntar lo que expresaste: “¿le damos a la madre el derecho de suprimir el sufrimiento de este ser antes de nacer o le trasladamos el mismo sufrimiento 3 o 4 días después de nacido?” Los que compartimos esta tesis sólo debemos defender la vida humana en toda circunstancia, sin importar los accidentes, al margen del sufrimiento que pueda conllevar la muerte de esta persona privada de las condiciones básicas para subsistir más allá de siete días. Muchas gracias por tu aporte.

  • Melissa dice:

    Que bueno que tu post Martin se haya prestado a un debate que ya predecía y hasta animaba. Siempre es refrescante leer opiniones tan diferentes a las nuestras, en ello está lo excepcional y excitante de esta ciencia.
    Adelante con ello. Ojalá y los Amicus se animen a comentar.

  • Eloisa dice:

    Frente a la interrogante que propone Martín, en cuanto a si la madre es libre de seguir llevando al niño en sus entrañas a pesar de que éste último no podrá vivir más de una semana debido a la falta de desarrollo cerebral. Me inclino por la posición realista, en tanto que no podemos defender la vida humana en post de las facultades que tenga el concebido, es decir de que cuente con la actividad cerebral por ejemplo, porque este ser humano en esencia es un individuo de naturaleza humana con dignidad ontológica, dignidad que posee todo ser por su condición humana.
    Quiero exponer que recientemente, el Comité de Derechos Humanos de la ONU admitió el derecho al aborto cuando esté en serio peligro la salud de una mujer. Fue en relación al caso de la peruana Karen Noelia Llantoy Huamán, quien pidió una condena de la ONU contra el Perú, porque no se le practicó un aborto en un hospital limeño. Exhibía como argumento para el aborto un certificado médico que indicaba que la joven llevaba un feto anencefálico y que continuar con el embarazo ponía en riesgo la vida de la gestante. Gerardo Castillo, Ginecólogo del Policlínico de la Universidad de Piura e Investigador del Instituto de las Ciencias para la Familia, explica los errores y aciertos de la certificación médica y de la Resolución de la ONU.
    Así, entre unas preguntas que se le hicieron, resulta de suma importancia la siguiente: ¿realmente la anencefalia pone en riesgo la vida de la madre?
    No. La vida de la madre no corre ningún tipo de riesgo en el caso de anencefalia. Sólo en el 20% de casos se presenta polihidramnios, mucha producción de líquido amniótico,porque el niño no tiene la capacidad de deglutir el líquido amniótico. Pero esta complicación, que se presenta también en otras malformaciones, no hace peligrar la vida materna.
    Entonces, ¿por qué la queja de Karen ante la ONU?
    En este caso, el argumento ha ido por otro lado:la afectación psicológica de la madre, del padre y de toda la familia ante esta situación. Pero lo que debe quedar claro, es que esta situación, no se modifica induciendo al aborto.
    ¿ Qué opina de la decisión de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU?
    Como en muchas de las instituciones de la Organización de las Naciones Unidas, la CDH tiene gran incoherencia en su proceder. En este caso, por ejemplo, defiende los derechos maternos pero no le interesan los derechos del niño, independientemente de la malformación que tenga. “Es tan incoherente que nos dice que el no matar a estos niños antes de que nazcan constituye una violación de los derechos humanos”. Cuando hablamos de incoherencias, el doctor, se refiere a todo lo escrito y re-escrito sobre el derecho a la vida plasmado en la Declaración Universal de Derechos Humanos de la ONU, en el Pacto de San José de Costa Rica, y sobre todo, en la Convención sobre los Derechos del Niño, que queda en papel y en palabras bonitas. Si se leen estos, especialmente este último documento de las Naciones Unidas, le parecerá que está viviendo en otro planeta.
    Entonces, ¿cómo se debería actuar?
    Debemos partir de un hecho claro y preciso: un niño con anencefalia es fruto de una fecundación humana, con organización estructural y ADN humano. Desde la fecundación posee un principio vital propio. No debe quedarnos ninguna duda que nos encontramos frente a un ser que tiene que ser respetado como persona. Su gravísima patología, no le quita dignidad no lo convierte en despreciable, al contrario, lo transforma en un ser humano sumamente frágil, pequeño y débil, que debe recibir un cuidado y protección especial.

    Comparto la postura del mencionado jurista, cuando afirma que: “Todos nuestros esfuerzos deben dirirgirse a eliminar la enfermedad y no al enfermo, el respeto a la vida humana es lo que debe primar, desde su concepción”.

    Sigo invitando al debate de este tema tan interesante e importante en nuestra sociedad ¿que opinan ustedes?

  • FERNANDO ARIAS dice:

    Estimados, Amigos del Derecho, para saludarles y a su vez sugerirles, que se aperture un debate para unificar criterios.
    Pienso que Rogher tiene mucho que aportar,” si bien, somos los nuevos profetas del siglo XXI”, PERO NO SOLO DEBEMOS DEFENDER, SINO CONSTRUIR (Rogher). Estoy dispuesto a realizar un debate presencial y no virtual, y tambièn invitar a personas que piensen diferente, segùn Melissa, eso es “lo Excitante de esta ciencia”.

    “El conocimiento del Tecnòcrata, es Nulo para el entendimiento Humano, y la ramera del bien comùn”.FA.B.

  • karina dice:

    Soy mujer, y sé lo que uno pueda sentir, en ciertas circunstancias, pero …. si a mi madre, la huvieran violado ¿yo sería feliz si me huviese matado a los 15 días de vida? Creo que muchos hablamos porque no estamos muertos … Y agradezco a mi madre porque no me mató. Muchos de los grandes hombres como use hombre ciego que tiene una preciosícima voz y canta hoy …en estos días, es porque su madre no lo mató. Soy mujer, he sido niña. Pero si puedo opinar es porque Gracias a Dios MI MADRE NO ME MATÓ. y si estuviera viva le DIRÍA GRACIAS… y soy mujer. y soy pobre y todo lo que ustedes dicen…. en lugar de pensar en matar a un inocente deberíamos prevenir y demostrar con amor , porque es por falta de amor que la gente viola y es cruel. Y SOY MUJER …COMO USTEDES DICEN…. Gracias.

  • FERNANDO ARIAS dice:

    La propuesta en el Congreso sobre la despenalización del aborto cuando se trate de casos de violación o de grave malformación, para sumarse al aborto terapéutico cuando la vida de la gestante está en riesgo, viene generando, como era de esperarse, un debate acalorado.

    Si la discusión se centrara únicamente en la efectividad de las políticas públicas, en el caso del aborto estas, claramente, han fracasado. En nuestro país, anualmente se practican casi 400 mil abortos clandestinos en condiciones que pueden ser deplorables con un altísimo riesgo para las mujeres intervenidas. El Estado peruano es totalmente incapaz de controlar esas prácticas por lo que, al penalizar los abortos en casos donde existen causales que podrían justificarlos –y, por lo tanto, podrían realizarse en instituciones públicas o privadas adecuadas–, lo único que se está logrando al criminalizar el aborto es fomentar un mayor mercado para operaciones ilegales que en el Perú se dan a razón de 400 mil por año.

    Pero es en el terreno de la conciencia y del dogma que el debate se torna apasionado. En este caso, yo me pongo en el lugar de un padre cuya hija ha sido violada o que tiene un embarazo altamente problemático; en ambas circunstancias, el resultado puede ser tan traumático que, en la práctica, la vida de mi hija puede quedar literalmente destruida. ¿Cómo explicarle que no tiene derecho a su propia vida? ¿Cómo justificar el que no tenga derecho a la libertad de elección y que el Estado peruano haya decidido por ella de antemano?

    No tengo la menor duda de que si esa dramática situación se da en el seno de una familia católica y la mujer decide voluntariamente seguir con el embarazo, su fe y la de los suyos alrededor la van a ayudar a afrontar la situación. Sin embargo, si la mujer en cuestión no tiene la voluntad o la creencia, entonces me pregunto: ¿qué derecho tiene el Estado de imponérsela?
    Lo que diferencia a las sociedades que han logrado bienestar para sus habitantes de aquellas que han fracasado es el total respeto al derecho que tienen los ciudadanos a la libertad en el sentido más amplio. Libertad de elección, de iniciativa, de expresión, de culto, de creación. Negarle a la mitad de la población peruana el derecho a la libertad de tomar su propia decisión, en circunstancias tan personales y traumáticas como una violación o una grave malformación, sería dar un paso atrás en el camino a convertirnos algún día en una moderna nación.

  • Melissa dice:

    Gracias Karina, apreciamos tu opinión. Sin duda tu opinión es totalmente válida y como en un principio lo mencioné este tipo temas surgen precisamente para escuchar la voz de todos a través del sitio virtual. Ojalá y podamos contar nuevamente con tu visita.
    Saludos.

  • FERNANDO ARIAS dice:

    Melissa, solamente para corregir, que el comentario donde has puesto mi nombre, no es correcto, el comentario pertenece a Sebastian un estudiante de la SIPAN, ASÌ QUE COMO VEO QUE PUEDES MANIPULAR LOS COMENTARIOS Y LOS NOMBRES, TE SOLICITo CORRIGAS.

    saludos :)

  • Guilliana dice:

    Gracias, Fernando por la corrección , melissa copio y pego los comentarios que le enviaron a su correo , mas no puede manipular los comentarios , lamentablemente una vez ingresado no se pueden cambiar el autor , de todas formas agradecemos la participacion de sebastian , y rogamos comprenda el incoveniente respecto a la autoria del comentario.
    muy agredecidos

    Amicus Iuris

  • FERNANDO ARIAS dice:

    HOLA, GUILLIANA, NO HAY PROBLEMA ENTONCES. GRACIAS POR SU ACLARACIÒN. LO QUE SI ME SORPRENDIO ES QUE MI NOMBRE APARESCA CON UN COMENTARIO QUE NO ES MIO. MÀS AÙN SI EN EL MAIL, SALIA EL NOMBRE DE LA PERSONA QUIEN ME ENVÌA EL COMENTARIO?.

    SALUDOS.

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